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Cuadro comparativo de las diferentes corrientes filosóficas

La filosofía es la madre de las sabidurías, ese lugar de duda y asombro a partir del cual surgieron innumerables ciencias y saberes. Sin embargo, no podemos hablar de una filosofía: hay muchas, diferentes, a veces irreconciliables. Por eso se habla de corrientes filosóficas. A continuación, en sintonía con lo dicho presentamos cuadros comparativos e información de las diferentes corrientes en la filosofía. 

Corrientes filosóficas

Una corriente filosófica por definición suele agrupar distintos pensadores, por lo que no son monolíticas: pueden existir matices en su interior. De todos modos, siempre se supone que en la centralidad del pensamiento hay coincidencias.

A continuación solo dispondremos de las corrientes filosóficas principales, ya que pueden existir varias e incluso nuevas con etiquetas viejas (por ejemplo, el tan mentado nuevo realismo). En el siguiente listado aparecerán algunas de plena actualidad, otras cuya vitalidad se encuentra ya en el pasado.

Idealismo

El idealismo es una gran corriente filosófica, que ha atravesado diferentes momentos de la historia. Podríamos decir que Platón (incluso antes Parménides) fueron los primeros idealistas, aunque dudamos que ellos estuvieran de acuerdo con esa categoría.

El idealismo sostiene que la base de la realidad es el pensamiento y que la materia sería un accidente de aquel. Podríamos decir que los objetos no existen sin una mente que los piense. Lo que no es percibido no existe. Por supuesto, ha habido distintos idealismos: idealismo objetivo, idealismo subjetivo, idealismo trascendental e incluso en la actualidad existe hasta un neuro-idealismo.

Realismo

El realismo se puede considerar la gran antítesis del idealismo en cuanto corriente filosófica. Este movimiento nos dice que los objetos con los que se compone la realidad existen independientemente de la conciencia que los piensa o el aparato sensorial que lo percibe. Las cosas existen al margen de si el ser humano o cualquier otra criatura los tiene en cuenta o no.

Filósofos realistas pueden ser Aristóteles (incluso Platón, ya que consideraba a sus Ideas como algo independiente y eterno), Santo Tomás de Aquino, entre otros. Hoy existe todo un movimiento que se denomina Nuevo Realismo.

Escepticismo

Esta es una corriente filosófica que se fundamenta en la duda. Para los pensadores escépticos no solo los sentidos, sino incluso la razón carece de fiabilidad. No hay nada en este mundo que se pueda negar o aceptar con firmeza. Son pensadores que dudan de todo: de la validez de los juicios, de los valores y de la capacidad humana. El surgimiento de esta escuela nos remonta a la época conocida como helenismo.

Filósofos escépticos por antonomasia son Pirrón y Sexto Empírico (de quien nos llegó la mayoría de la información de esta escuela o corriente).

Dogmatismo

El dogmatismo es una corriente filosófica que expresa que la razón humana puede conocer toda la verdad e interpretar la realidad. Se fundamenta en la aceptación de dogmas, sin aceptar cuestionamientos. Se ha visto para muchos esta actitud de plena confianza en la razón en los primeros filósofos, que en rigor de verdad eran más que nada físicos, como Tales de Mileto o Anaximandro (incluso desde esta óptica se podría poner a Parménides, pese a su enorme poder de abstracción).

Relativismo

Este movimiento o corriente filosófica se inicia en Grecia de la mano de los sofistas. El relativismo niega la existencia de verdades absolutas e independientes del hombre. La verdad, al igual que en el subjetivismo, depende del individuo que la experimenta y de los factores externos que influyen en el conocimiento.

Protágoras quizás sea el gran exponente del relativismo, un sofista que anunciaba que el hombre era la medida de todas las cosas.

Subjetivismo

Es una doctrina filosófica que surge en la antigüedad y toma como punto de partida al individuo en tanto sujeto cognoscente. El subjetivismo entiende que el conocimiento depende de cada individuo, por lo tanto la verdad o falsedad de los juicios dependerá del sujeto que conoce y juzga.

Aquí podemos pensar en Nietzsche de manera algo más contemporánea y en el pasado también el mismo Protágoras y Georgias de Leontinos.

Empirismo

Es un movimiento filosófico casi paralelo al racionalismo. El empirismo nos dice que la experiencia es la que nos aporta los conocimientos y es aquella misma la que también nos da las limitaciones. Somos tablas rasas en el inicio de nuestras vidas y luego nos llenamos de conocimientos. Quizás David Hume sea el principal exponente de semejante corriente.

Racionalismo

Esta es una corriente filosófica que se fundamenta en la razón como el origen del conocimiento y no de la experiencia que nos indicaba el empirismo. Consideramos como cierto, entonces, aquello que ilumina nuestro propio entendimiento. Quizás el máximo exponente sea René Descartes, quien en su duda metódica expresa la negación de todo salvo del hecho de que estaba efectivamente pensando.

Criticismo

Esta corriente posiblemente inicie con Emmanuel Kant (que también es un filósofo idealista), quien quería terminar con la dicotomía entre empirismo y racionalismo. Aquí se pretenden fijar los límites del conocimiento: parte de la experiencia, pero necesita de la razón para poder completarse. 

Y aquí encontramos las enormes fuentes de idealismo: si bien se necesita de la experiencia (así se nos dan los objetos), hay un entendimiento que nos permite pensarlo (y antes categorías espaciales y temporales puestas por el mismo sujeto). Sí, aquí también, para todo sujeto hay un objeto.

Pragmatismo

Esta corriente filosófica tiene lugar en países anglosajones y surge de la Mano de Charles Sanders Peirce. El significado de las cosas está vinculado con la evidencia, por lo tanto, se limita a la experiencia sensible y deja de lado el conocimiento de tipo metafísico. 

Los pensadores pragmáticos rompen la dicotomía empirismo/racionalismo, pero no creen en las verdades absolutas. Lo verdadero es lo útil, lo que los seres humanos acuerdan como tal. La verdad, entonces, se juzga de acuerdo a efectos prácticos.

Historicismo

Desde esta corriente filosófica la historia tiene un papel fundamental para comprender la naturaleza humana y la sociedad. La historia es el puntapié inicial para comprender cualquier fenómeno social, cultural o político.

Fenomenología

La fenomenología abarca diversas disciplinas como, por ejemplo, la psicología. Sin embargo, surge en el siglo XX como corriente filosófica y su lema es «a las cosas mismas». Es decir, pretender comprender fenómenos u objetos de manera consciente. Por supuesto, en esta escuela se puede ver un nuevo idealismo e incluso un subjetivismo. 

Para la fenomenología, a propósito de lo dicho más arriba, hablar de verdades equivale a caer en la relación sujeto y objeto, no pensando que pueda haber algo como una realidad en sí misma.

Existencialismo

El existencialismo es de las principales corrientes filosóficas del siglo XX  y se centra en el análisis de la condición humana. Aquí, posiblemente, el principal lema sea que la existencia precede a la esencia ¿Y que quiere decir eso? Que el ser humano no tiene una naturaleza firme, sino que se va dando su ser a medida que existe. Sartre, uno de sus principales exponentes, dirá que el ser humano es una nada en la plenitud del ser.

Positivismo

El positivismo es una corriente filosófica muy vinculada a la Revolución Industrial y en algún punto a la ciencia. Es una doctrina que intenta fundamentarse en hechos y en experiencias, no tanto en ideas de suma abstracción (que pueden oler a metafísica). El ideal de semejante corriente es trasladar el método científico de las ciencias naturales a la misma sociedad.

Estructuralismo

Es uno de los movimientos teóricos más influyentes del siglo XX y su origen posiblemente sea la Francia de la década del 60. Este movimiento ha tenido repercusión de distintos ámbitos del conocimiento, por lo cual la filosofía no fue una excepción.

Aquí se quiere salir de las filosofías centradas en un sujeto (el famoso sujeto cognoscente) y se parte de una estructura que tiene partes, con ciertas relaciones e integraciones. 

Hedonismo

El hedonismo o también epicureísmo es una corriente filosófica que pone el acento en el bienestar, en la libertad de perturbaciones, más que en el placer (como los detractores históricamente han querido hacer ver). Epicuro de Samos posiblemente sea el padre de dicha corriente, pensando a la filosofía como un hermoso recetario para la tranquilidad del cuerpo y del alma (ambas compuestas por átomos).

Cinismo

El cinismo es otra filosofía de la antigüedad helénica y con cierto carácter ascético: el lujo, las riquezas y el poder no serían más que bagatelas efímeras por las que no hay que prestar mucha atención. Por lo tanto, la verdadera felicidad está fuera de las cosas fortuitas: la vida simple, el alejamiento de las convenciones sociales y la virtud.

Escolástica

Esta corriente filosófica se desarrolla en la Europa Occidental entre el siglo XI y XV, es decir, en una época donde la filosofía estaba inundada de teología. De hecho, los pensadores escolásticos trataron de conciliar la fe con la razón, teniendo el papel principal la primera. 

Esta corriente filosófica tiene su epicentro en las universidades de la Edad Media y existieron filósofos de peso en ella como Santo Tomás de Aquino o San Anselmo de Canterbury.

Estoicismo

Esta corriente filosófica confía en el ser humano y en su capacidad de ser un ser autárquico. La sabiduría radica en la capacidad que tiene el ser para alcanzar la felicidad sin necesitar nada ni nadie. La autosuficiencia necesita, entonces, de ese discernimiento entre aquello que depende de nosotros y lo que no.

El estoicismo tiene a Zenón de Citio como fundador, sin embargo, existen tres etapas: la antigua entre los siglos IV y II a.C, media (II a.C) y la última que está vinculada con pensadores romanos, como Séneca, Epicteto y Marco Aurelio.

Humanismo

El humanismo es un movimiento intelectual que se da entre los siglos XIV y XV en el Renacimiento. Es una suerte de período transitorio entre la Edad Media y la Modernidad. Para todo humanismo el hombre es el centro de la naturaleza, alejando un tanto a Dios en tal ecuación. 

Por supuesto, este movimiento que toma al hombre y la importancia de su racionalidad, retoma a los clásicos griegos y latinos: son su fuente, una auténtica referencia.

Cuadros comparativos con las diferentes corrientes filosóficas

A continuación dispondremos diferentes cuadros comparativos con las diversas corrientes de pensamiento filosófico. Las mismas pueden mencionar de distinta manera lo dicho arriba o eludir algunas de ellas.